La crioterapia para verrugas genitales, una solución eficaz

La aplicación de frío es la solución para muchos de los problemas cutáneos más comunes. En el caso de la crioterapia para verrugas genitales, se trata de un procedimiento sin consecuencias secundarias de importancia, capaz de congelar las verrugas y conseguir que desaparezcan de inmediato.

Mediante el uso de la crioterapia localizada, podemos intervenir en distintas partes del cuerpo que presentan problemas de piel en las capas externas, recuperan la salud y el aspecto original de la piel.

Verrugas genitales y crioterapia

Las verrugas genitales son una enfermedad de transmisión sexual, provocadas por el virus del papiloma humano, en este post encontrarás más información acerca de este virus y su tratamiento mediante crioterapia.

En el caso de las verrugas genitales, el papiloma se manifiesta en la zona genital, tanto masculina como femenina, formando pequeños grupos de bultos que, en ocasiones, pueden resultar muy molestos. 

Es importante actuar de inmediato ante un caso de verruga genital, ten en cuenta que las verrugas genitales no van a desaparecer por sí mismas, por eso es importante someterse a un tratamiento específico. 

Mediante la crioterapia, incidimos en las verrugas genitales una a una congelándolas con nitrógeno líquido. Lo primero que hacemos es congelar este tejido mediante la aplicación de nitrógeno líquido en la zona afectada, a continuación, siempre que sea necesario, se aplica otro ciclo de congelación. Cabe destacar que la aplicación del nitrógeno líquido es prácticamente indolora, por tanto, a pesar de que en el caso de las verrugas genitales, la zona a tratar es especialmente sensible, no es necesario aplicar ningún tipo de sedación. 

En un tiempo de entre una y tres semanas, las verrugas genitales han desaparecido por completo.

Qué sucede después del tratamiento

Las consecuencias de la crioterapia en la zona genital no se consideran efectos secundarios como tal, pero sí existen consecuencias que debemos tener en cuenta:

  • Ligera irritación, en ocasiones acompañados de picores
  • Hinchazón en la zona tratada
  • Tejido muerto, en este caso el tejido se desprende poco a poco
  • Aparición de ampollas

Los tratamientos de crioterapia en zonas específicas, como sucede con la crioterapia para tratar las verrugas genitales, requieren de un seguimiento específico tras el tratamiento, debe ser un profesional quien evalúe los síntomas posteriores a la crioterapia en la zona genital.

En Cryosense somos expertos en tratamientos de crioterapia, por eso te ofrecemos las mejores cabinas de crioterapia para tratamientos de salud y belleza. 

   

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