Qué es la inmunomodulación y cómo se puede estimular

La inmunomodulación es un concepto clave en muchas enfermedades. El sistema inmunitario del ser humano es variable, y por tanto puede ser más o menos efectivo dependiendo de varios factores, que son los que van a estimular o deprimir su acción sobre el organismo. 

Entre las prácticas que se llevan a cabo para regular la inmunomodulación, la crioterapia puede ayudar a estimular el sistema inmunitario, como parte de una terapia orientada a reforzar el sistema inmunitario ante enfermedades o infecciones.

Qué es la inmunomodulación

La inmunomodulación es un proceso que trata de regular el funcionamiento del sistema inmunitario. Podemos influir sobre el sistema inmunitario a través de sustancias y tratamientos, que permitan reforzar las defensas del cuerpo a corto y largo plazo. 

Un inmunomodulador común es cualquier vacuna que recibamos, en este caso se trata de evitar contagios que puedan poner en riesgo el organismo, mediante el refuerzo del sistema inmunitario, el organismo recibe una vacuna que va a ser muy eficaz a la hora de evitar contagios. 

El concepto de inmunomodulador es muy amplio, debido a que incluye todo tipo de tratamientos y terapias, orientadas a reforzar el sistema inmunitario, tanto de manera preventiva, como cuando se sufre una enfermedad y el objetivo es reducir sus consecuencias. 

¿Es necesario reforzar el sistema inmunológico?

Lo que conocemos como sistema inmunológico son un conjunto de defensas naturales, que permiten evitar contagios y enfermedades mediante respuestas orgánicas. En general, sí es necesario reforzar el sistema inmunológico, ya sea mediante prácticas saludables, basadas en la alimentación o el ejercicio, o mediante refuerzos puntuales, como en el caso de las vacunas. 

Las personas que se ven afectadas por enfermedades inmunodepresoras deben someterse a tratamientos específicos, que refuercen la capacidad del organismo ante virus, bacterias y otros agentes infecciosos. 

Crioterapia y estimulación de las defensas

La crioterapia de cuerpo entero, como la que generamos mediante cabinas de crioterapia, permite estimular la acción de las defensas naturales. Evidentemente, la crioterapia debe formar parte de un tratamiento más completo en personas que necesitan reforzar su sistema inmunológico.

Respuestas inmunológicas como la inflamación en zonas lesionadas, por ejemplo cuando se produce un esguince, también pueden ser tratadas mediante crioterapia, generando un efecto beneficioso en la zona y reduciendo los tiempos de recuperación, siempre que nos sometamos a una terapia de contraste térmico profesional, adaptada específicamente a lo que necesitamos.  

 

FUENTES

 

 

 

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