¿Es eficaz la crioterapia casera para deportistas?

La crioterapia casera para deportistas se basa en una serie de técnicas, cuyo objetivo es aplicar frío en diversas zonas del cuerpo, afectadas ya sea por un esfuerzo intenso o por una lesión.

Son muchas las soluciones relacionadas con la crioterapia casera para deportistas, sin embargo, no todas son eficaces, ni van a generar una recuperación visible, es más, algunas técnicas caseras de recuperación criogénica pueden llegar a ser muy perjudiciales para algunos tejidos.

Crioterapia casera para deportistas como tratamiento temprano

En el momento en el que se produce una lesión en un tejido, ya se trate del aparato músculo esquelético, un tendón, un cartílago, etc., es importante aplicar frío en la zona, para evitar una inflamación excesiva, los métodos de crioterapia caseros nos pueden ayudar a enfriar la zona desde un primer momento. 

En este sentido, los hielos o las bolsas de gel que se enfrían de inmediato pueden ayudarnos a calmar la inflamación de la zona, en cualquier caso, ten en cuenta que en algunas lesiones la inflamación es necesaria, y por tanto, la aplicación de frío en contacto con el tejido lesionado debe ser provisional y controlada.

El frío para la recuperación del tejido

Una vez finaliza la atención temprana, el frío puede estar muy presente en el proceso de recuperación de la zona afectada. Los métodos caseros, como apuntábamos anteriormente, pueden ser de gran ayuda para prevenir inflamaciones excesivas, sin embargo, cuando comienza la recuperación es importante disponer de un método de aplicación de frío especializado, que sea capaz de afectar al tejido de forma positiva. 

Las bolsas de hielo y los métodos caseros en general pueden detener una inflamación, pero en ningún caso van a permitir acelerar la recuperación de la zona afectada. Al contrario, la terapia de frío con nitrógeno gaseoso, como la que llevamos a cabo con cabinas de crioterapia, sí van a permitir recuperar las partes afectadas por la lesión, debido a que sometemos al organismo a una temperatura excepcionalmente baja, controlada y  en períodos controlados. 

También es importante conocer la acción del frío en la recuperación tras esfuerzos, en situaciones en las que no se ha producido ninguna lesión. Con el frío de la cabina de crioterapia conseguimos frenar el desgaste de los tejidos sometidos al esfuerzo, mientras que las terapias caseras no logran ningún resultado para mitigar el desgaste de los tejidos.

 

FUENTES 

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