La crioterapia queloide y su aplicación en tejidos cicatrizales

La crioterapia queloide se basa en la aplicación de crioterapia localizada en zonas que han desarrollado un exceso de tejido cicatricial. Este tipo de lesiones cutáneas se pueden tratar aplicando crioterapia como tratamiento auxiliar, para que el tejido hipertrofiado recupere su estado previo.

Qué son los queloides

Un queloide es una deformación de un tejido cicatricial, provocado normalmente por un crecimiento exagerado de la piel en una zona que presenta una lesión cutánea.

Cuando una persona sufre una lesión en la piel, el tejido cicatricial dañado se regenera en mayor o menor medida. En ocasiones, esta regeneración cutánea es exagerada, produciéndose una hipertrofia, es en estos casos en los que hablamos de queloides. 

Diagnóstico y tratamiento

El desarrollo del queloide se percibe a simple vista, debido a que la piel de una zona lesionada del cuerpo comienza a desarrollarse en exceso. En caso de percibir un síntoma de principio de queloide, es importante contactar con un profesional médico.

En algunos casos se lleva a cabo una biopsia, para descartar que se trate de una lesión de la piel más grave.

Es cierto que en muchas ocasiones, los queloides pueden reducir su tamaño de manera espontánea hasta desaparecer, pero en la mayoría de los casos la hipertrofia del tejido se mantiene. 

Es importante señalar que normalmente se trata de crecimientos cutáneos benignos, por tanto, la solución no requiere de un tratamiento complejo. El tratamiento principal se basa en la aplicación de un método quirúrgico, con el que retiramos el exceso de piel y recuperamos la zona afectada. Es cierto que en ocasiones la zona tratada se puede regenerar, volviendo a desarrollar el queloide, pero siempre se puede volver a tratar la zona con cirugía y aplicar otros métodos auxiliares.

La eficacia de la crioterapia queloide

La crioterapia localizada se puede aplicar en zonas que presentan principio de queloide o queloides de pequeño tamaño. 

El objetivo es someter al exceso de piel localizada a un proceso de congelación. En varias sesiones podemos conseguir que su tamaño se reduzca, sin embargo, esta terapia está recomendada para queloides de pequeño tamaño, muy localizados.

El tratamiento de criocirugía para casos de queloide debe ser llevado a cabo por un profesional, y siempre como método auxiliar. En ocasiones, las sesiones de criocirugía se pueden combinar con inyecciones de cortisona, para mejorar los resultados.

La crioterapia queloide también es muy eficaz como paso previo a la cirugía.

FUENTES

 

  

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