Cuidados post crioterapia

La crioterapia es una técnica innovadora en busca de los múltiples beneficios que genera la aplicación de frío en distintas partes del cuerpo. No obstante, al ser relativamente reciente su consolidación entre el público, hay que tener en cuenta los distintos cuidados post crioterapia que se aconsejan.

Esta técnica conlleva pocos riesgos y complicaciones, ya que la exposición al frío es breve y siempre se realiza de forma controlada, por lo que los cuidados después de una crioterapia se reducen a casos puntuales.

¿Se necesitan cuidados post crioterapia?

La crioterapia es un proceso con muy pocos riesgos y complicaciones. La exposición al frio es corta y se hace en unas condiciones muy controladas. La cabina Cryosense está diseñada para detenerse de forma automática si no se dan las condiciones óptimas de funcionamiento. Por tanto, lo normal es que no haya ningún problema ni durante la sesión ni después y que el usuario puede retomar su actividad habitual enseguida.

En caso de que durante o tras la sesión el usuario note algún efecto indeseado, debe comunicárselo al personal al mando.  Recordemos también que el usuario puede salir de la cabina en cualquier momento.

Los pasos a seguir después de una crioterapia son bastante sencillos, pero obligatorios, si queremos evitar efectos secundarios. La crioterapia general que se aplica en cabinas como las de Cryosense son prácticamente inocuas, sin embargo, si se sigue un tratamiento para una zona muy específica, es recomendable seguir unas instrucciones que eviten quemaduras y otros efectos secundarios en la piel. Al igual que para el proceso mismo del tratamiento, existen una serie de pautas a seguir para asegurarse que todo se desarrolle con normalidad, evitando algunos de los posibles efectos secundarios que se pueden dar.

Pasos a seguir después de una crioterapia

Tras someterse a este tratamiento, el usuario debe tomar una serie de medidas preventivas para evitar cualquier problema en forma de efectos secundarios de crioterapia.

En caso de que estas aparezcan, será momento de conocer y aplicar una serie de pasos a seguir después de una crioterapia.

Es importante que los efectos fisiológicos de la crioterapia se conozcan desde el principio para que no pille por sorpresa a ningún usuario la aparición de estos tras el tratamiento.

Algunos de los efectos que pueden darse tras esta técnica es la aparición de hinchazón y/o ampollas en la zona en la que se haya aplicado el frío: esto se debe a que el nitrógeno líquido empleado para la aplicación de frío está a una temperatura próxima a los 200 grados bajo cero, lo que puede llegar a provocar en algunos pacientes una quemadura por frío, por el chorro de aire a presión.

Aunque la hinchazón puede desaparecer por sí sola, las ampollas se suelen romper 48 horas después sin dejar cicatriz.

En este caso, el usuario puede pincharse una aguja estéril para atacar la ampolla, así como recurrir a un antiséptico para prevenir infecciones o cubrir la zona con un apósito una vez limpia.

Asimismo, el usuario deberá cuidar la higiene de la zona en la que se ha expuesto al frío, mediante el uso de agua y jabón, además de mantener hidratada la piel.

Otro de los consejos en forma de pasos a seguir después de una crioterapia es la aplicación de crema protectora solar durante las semanas posteriores al tratamiento para prevenir la aparición de manchas residuales.

Pasos a seguir después de un tratamiento con crioterapia localizada

Cuando el nitrógeno líquido se aplica en una zona muy localizada la piel puede sufrir reacciones que debemos tratar de inmediato. Este tipo de terapia se lleva a cabo por medio de un spray de nitrógeno líquido, aplicado directamente en la zona lesionada. A pesar de que la aplicación dura entre 5 y 20 segundos, la piel se ve sometida a temperaturas extremadamente bajas, que en ocasiones llegan a producir una pequeña molestia sobre la zona.

Una vez finalizado el proceso pueden aparecer zonas con rojeces, hinchazón y ampollas, si el tiempo de exposición ha sido prolongado. La mayoría de los casos se solucionan con un antiséptico tópico, que permite que la piel recupere su estado habitual, además se recomienda cubrir la piel con un apósito durante al menos una semana.

Si se forma una ampolla en la zona tratada con un tratamiento de crioterapia localizado, algo muy común, basta con una crema antiséptica para que la ampolla desparezca. Si se produjese cualquier otro efecto secundario es imprescindible que contactemos con un médico especializado.

Las alternativas a las cremas antisépticas son el alcohol 96º o povidona yodada para tratar la costra. Es obligatorio dejar que la costra se seque y desaparezca por sí misma. Si pasados los días no remite, será aconsejable aplicar una pomada antibiótica.

Exposición al sol tras un tratamiento localizado

Si has llevado a cabo un tratamiento general con una maquina de crioterapia, el efecto del nitrógeno en tu piel será mucho menor que en un caso de crioterapia localizada. En el caso de la exposición al sol, si la superficie de la piel ha sufrido algún tipo de quemadura, es importante no exponerse al sol hasta que no cicatrice por completo. Una vez pasados los primeros días, también debemos utilizar un filtro solar de alta protección para evitar que la piel se exponga a la radiación solar.

Estos son los pasos a seguir después de una crioterapia localizada, si tienes alguna duda, consulta con un especialista capaz de analizar tu caso.

Cuidados post crioterapia dermatológica

En el caso de la crioterapia dermatológica (como la crioterapia para eliminar verrugas) hay algunas diferencias. Dado que el frio se aplica de forma local y directamente sobre la piel, tras la crioterapia pueden aparecer hinchazón y ampollas en la zona. La hinchazón desaparece por si sola y las ampollas suelen romperse a las 48 horas sin dejar cicatriz.

Como cuidados posteriores al tratamiento se recomienda:

  • Mantener limpia la zona lavando con agua y jabón
  • Aplicar un antiséptico para evitar infecciones
  • Se puede cubrir la zona con un apósito una vez limpia
  • Si aparecen ampollas, pueden pincharse con una aguja estéril

Si estás pensando en instalar una cabina de crioterapia puedes contactar con nosotros llamando al (+34) 911 59 27 16, escribiendo a info@cryosense.com o rellenando nuestro formulario de contacto. Te informaremos sobre los modelos de cabina que desarrollamos y encontraremos el que más se adapta a tus necesidades.