Cuidados post crioterapia

La crioterapia es una técnica innovadora en busca de los múltiples beneficios que genera la aplicación de frío en distintas partes del cuerpo. No obstante, al ser relativamente reciente su consolidación entre el público, hay que tener en cuenta los distintos cuidados post crioterapia que se aconsejan.

Esta técnica conlleva pocos riesgos y complicaciones, ya que la exposición al frío es breve y siempre se realiza de forma controlada, por lo que los cuidados después de una crioterapia se reducen a casos puntuales.

Al igual que para el proceso mismo del tratamiento, existen una serie de pautas a seguir para asegurarse que todo se desarrolle con normalidad, evitando algunos de los posibles efectos secundarios que se pueden dar.

Pasos a seguir después de una crioterapia

Tras someterse a este tratamiento, el usuario debe tomar una serie de medidas preventivas para evitar cualquier problema en forma de efectos secundarios de crioterapia.

En caso de que estas aparezcan, será momento de conocer y aplicar una serie de pasos a seguir después de una crioterapia.

Es importante que los efectos fisiológicos de la crioterapia se conozcan desde el principio para que no pille por sorpresa a ningún usuario la aparición de estos tras el tratamiento.

Algunos de los efectos que pueden darse tras esta técnica es la aparición de hinchazón y/o ampollas en la zona en la que se haya aplicado el frío: esto se debe a que el nitrógeno líquido empleado para la aplicación de frío está a una temperatura próxima a los 200 grados bajo cero, lo que puede llegar a provocar en algunos pacientes una quemadura por frío, por el chorro de aire a presión.

Aunque la hinchazón puede desaparecer por sí sola, las ampollas se suelen romper 48 horas después sin dejar cicatriz.

En este caso, el usuario puede pincharse una aguja estéril para atacar la ampolla, así como recurrir a un antiséptico para prevenir infecciones o cubrir la zona con un apósito una vez limpia.

Asimismo, el usuario deberá cuidar la higiene de la zona en la que se ha expuesto al frío, mediante el uso de agua y jabón, además de mantener hidratada la piel.

Otro de los consejos en forma de pasos a seguir después de una crioterapia es la aplicación de crema protectora solar durante las semanas posteriores al tratamiento para prevenir la aparición de manchas residuales.

Indicaciones y contraindicaciones de la crioterapia

A pesar de que, como hemos mencionado, es un método seguro, existen indicaciones y contraindicaciones de la crioterapia en los siguientes casos:

* Menores de 12 años (en caso de que un interesado esté en edad comprendida entre los 12 y los 18 años, necesitará un consentimiento de los padres y la supervisión de un médico).

* Personas que padezcan o hayan padecido alguna enfermedad cardiovascular.

* Personas con especial intolerancia a temperaturas bajas.

* Personas con fiebre superior a 37,5ºC.

* Personas con infecciones

* Personas con un estado de salud general grave.

En caso de que alguien que quiera someterse a esta técnica presente alguno de los cuadros anteriormente mencionados, deberá consultar con su médico sobre la conveniencia de este proceso en cada caso, para extremar aún más los cuidados posteriores de crioterapia.

Crioterapia Verrugas: Efectos secundarios

Asimismo, es conveniente profundizar en un aspecto como el de la crioterapia para verrugas y efectos secundarios que pueden darse.

Aunque se trata de un procedimiento que conlleva pocas complicaciones, el usuario puede sentir un dolor leve durante la congelación, así como la aparición de una ampolla en la zona expuesta al frió que desaparece posteriormente.

También se puede dar la generación de una excreción o bulto en la piel, para lo cual es conveniente acudir a algún especialista en el campo de la dermatología que descarte cualquier enfermedad cutánea grave.